Una prueba MTB te da una fecha y un perfil. El plan convierte esa información en semanas que puedes completar sin confundir el objetivo con una obligación de acumular fatiga.
Leer el objetivo
Anota distancia, desnivel, terreno, duración estimada y dificultad técnica. El perfil de la carrera no debe traducirse directamente en una sesión máxima cada semana.
Horas semanales
Parte de tus horas actuales y aumenta con prudencia. La consistencia suele importar más que una semana heroica seguida de varios días sin poder entrenar.
Desnivel y taper
Introduce subidas específicas, conserva sesiones fáciles y reduce carga antes del objetivo. La reducción exacta depende de tu historial y de la importancia de la prueba.
Revisar el plan
Compara lo previsto con tus salidas reales y ajusta horas, desnivel y fuerza. En la landing MTB puedes configurar un plan por objetivo y prescripción de esfuerzo.
Ficha del objetivo
Antes de crear el bloque, anota fecha, distancia, desnivel, duración estimada, terreno, nivel técnico y horas que puedes entrenar ahora. Añade una alternativa si cambian meteorología o disponibilidad. Esa ficha permite ajustar una sesión con un motivo concreto, en lugar de acumular horas por la proximidad de la carrera.