Una sesión no se entiende mirando únicamente el ritmo medio. La pregunta útil es si el esfuerzo que hiciste coincide con el estímulo que buscabas.
Qué dice el ritmo
El ritmo describe velocidad, no siempre esfuerzo. Una ruta con viento, subida o calor puede producir un ritmo más lento con una exigencia mayor. Compáralo con el objetivo de la sesión, no con un número aislado.
Cuándo usar GAP
El GAP intenta poner una subida o bajada en un contexto equivalente de terreno llano. Es útil para comparar tramos de rutas distintas, pero sigue siendo una estimación: no conoce todas tus circunstancias ni reemplaza la lectura completa.
Frecuencia cardíaca
La frecuencia cardíaca ayuda a detectar deriva y sesiones que se desplazan de zona. Observa la tendencia junto al ritmo, la temperatura, el sueño y el RPE. Un pulso elevado no significa automáticamente que debas parar, pero sí que conviene revisar la carga.
La decisión importante
Después de mirar las métricas, decide una sola cosa para la siguiente sesión: mantener, bajar o progresar. Si la sesión fácil exigió demasiado, no compenses añadiendo intensidad en el siguiente hueco.
En planes de carrera puedes leer sesiones y fuerza dentro del mismo bloque. También puedes consultar la guía de zona 2 para atletas híbridos.